El Hilo rojo, metáfora de una vinculación familiar[1]
The Red Thread, a metaphor for a family bond
Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
|
Palabras clave Hilo rojo |
Resumen: En la adopción transnacional, especialmente en familias que adoptan niñas y niños de origen asiático, la leyenda del hilo rojo se ha convertido en un recurso narrativo recurrente para dotar de sentido al vínculo familiar. Reelaborada en el contexto adoptivo, esta metáfora contribuye a dotar de significado la relación entre progenitores e hijas e hijos al inscribirla en una lógica de predestinación que antecede al encuentro y al proceso administrativo de asignación. A partir de una investigación etnográfica en el País Vasco basada en entrevistas en profundidad, el artículo analiza los usos contemporáneos de esta narrativa y sus efectos en la construcción del parentesco. Se muestra cómo el hilo rojo opera simultáneamente como dispositivo de legitimación del vínculo adoptivo y como mecanismo que puede reproducir imaginarios biogenéticos y silenciamientos en torno a los orígenes. Finalmente, se proponen reinterpretaciones que desplazan la noción de destino hacia una concepción procesual y cotidiana del parentesco. |
|
Keywords Red thread |
Abstract: In transnational adoption processes, especially in families who adopt children of Asian origin, the legend of the red thread has become a recurring narrative device to give meaning to the family bond. Reimagined in the context of adoption, this metaphor helps to give meaning to the relationship between parents and children by inscribing it in a logic of predestination that precedes the encounter and the administrative process of assignment. Based on ethnographic research in the Basque Country using in-depth interviews, this article analyzes the contemporary uses of this narrative and its effects on the construction of kinship. It shows how the red thread operates simultaneously as a device for legitimizing the adoptive bond and as a mechanism that can reproduce biogenetic imaginaries and silences around origins. Finally, the article proposes reinterpretations that shift the notion of destiny towards a processual and everyday conception of kinship. |
|
Hitz gakoak Hari gorria |
Laburpena: Nazioz haraindiko adopzioan, batez ere asiar jatorriko haurrak adoptatzen dituzten familietan, maiz erabiltzen da hari gorriaren kondaira familia-loturari zentzua emateko baliabide narratibo gisa. Adopzioaren testuinguruan berreginda, metafora hori lagungarria da gurasoen eta seme-alaben arteko harremanari esanahia emateko, harreman hori elkar ezagutu eta esleipen-prozesu administratiboari ekin aurreko predestinazioaren logikan kokatzen baitu. Elkarrizketa sakonetan oinarritutako Euskal Herriko ikerketa etnografiko batetik abiatuta, artikuluak narratiba horren erabilera garaikideak eta ahaidetasunaren eraikuntzan dituen ondorioak aztertzen ditu. Erakusten du nola hari gorriak aldi berean funtzionatzen duen adopziozko lotura legitimatzeko elementu gisa eta jatorrien inguruan imajinario biogenetikoak eta isiluneak berregin ditzakeen mekanismo gisa. Artikuluak, azkenik, patuaren nozioa ahaidetasunaren ikusmolde prozesual eta eguneroko baterantz eramaten duten berrinterpretazioak proposatzen ditu. |
* Correspondence author / Correspondencia a: Iosune Fernández-Centeno. Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV-EHU). Facultad de Educación, Filosofía y Antropología, Departamento de Antropología Social. Tolosa hiribidea, 70, 20018 Donostia-San Sebastián – iosunez@gmail.com – https://orcid.org/0000-0002-0189-7230.
How to cite / Cómo citar: Fernández-Centeno, Iosune (2026). «El Hilo rojo, metáfora de una vinculación familiar». Papeles de Identidad. Contar la investigación de frontera, vol. 2026/1, papel 334, 1-9. (https://doi.org/10.1387/pceic.28095).
Fecha de recepción: noviembre, 2025 / Fecha aceptación: febrero, 2026.
ISSN 3045-5650 / © UPV/EHU Press 2026
This work is licensed under a
Creative Commons Atribución 4.0 Internacional
Hay un libro que le compramos, el del hilo rojo ¿verdad? [mirando a su marido] y ese le ayudó a ella cuando dijo: «¿Y cómo hicisteis? Esta no, esta no, esta sí». Este cuento lo que te viene a decir es que hay algo más. […] Yo le decía: «Mira, el destino o no sé, hay algo que nos ha unido. Tú eras para mí y yo era para ti» (Jaione).
Jaione[2] y Jon, tras diversos intentos de reproducción asistida, adoptaron a Naroa Fuan en China a los pocos meses de nacer. En el periodo en el que llevamos a cabo conversaciones, la familia residía en el País Vasco y Naroa Fuan tenía catorce años. La investigación se centró en la exploración de los procesos y prácticas mediante los cuales las familias adoptivas construyen lazos de parentesco, a través de encuentros mantenidos en el domicilio familiar. Estas conversaciones se desarrollaron en distintos formatos —en ocasiones con la familia al completo y, en otras, con la pareja o la hija por separado— e incluyeron la presentación de objetos vinculados al hecho adoptivo. Fue durante una entrevista con la madre y el padre cuando relataron que, en el momento en que su hija tenía seis años, les preguntó cómo había sido su adopción y si habían tenido que elegirla entre otras niñas. En este contexto, hicieron referencia al cuento del hilo rojo, un recurso narrativo que les permitió abordar el tema de la adopción y dotar de sentido a su relación familiar, y que se convirtió en una de las lecturas más recurrentes durante la infancia de su hija. Este relato al que alude la familia corresponde, en realidad, al cuento En algún lugar de China (2010), escrito por Ana Folgueira e ilustrado por Emilio Amade, una obra ampliamente difundida entre las familias del Estado español que adoptaron en China.
1. carga simbólica con diferentes acepciones
La metáfora del hilo rojo ha sido empleada en diferentes momentos históricos y contextos culturales, adquiriendo significados diversos, algunos de los cuales se abordan a continuación. En su novela autobiográfica Un hilo rojo (2000), Sara Rosenberg construye una trama entretejida a partir de dibujos, cartas y un cuaderno de recortes, en la que establece una identificación simbólica entre una vicuña[3] y Julia, la joven protagonista y militante política desaparecida durante la dictadura militar argentina (1976-1983). La trayectoria vital de Julia se desarrolla bajo el impacto del encarcelamiento, el exilio y el secuestro de una hija. La vicuña, descrita por la autora, es presentada como un animal de extraordinaria agilidad que, sin embargo, puede ser capturado una vez se aparta de la manada y los cazadores trazan a su alrededor un círculo con un hilo rojo. Julia y la vicuña se reconocen así como animales asustados, para quienes el miedo adopta la forma de un hilo rojo que flota y las rodea hasta llegar a inmovilizarlas y someterlas.
En la obra de la artista chilena Cecilia Vicuña, la presencia del hilo rojo se articula desde un significado distinto, desvinculado del miedo paralizante. Sus performances, instalaciones, pinturas y dibujos se relacionan con la construcción y el sostenimiento de la vida a través de la carga simbólica del textil, el lenguaje y la sangre. Read Thread. The Story of the Red Thread (2017) es un volumen compilatorio que reúne algunas de sus obras que tienen el uso de lana roja como elemento conductor. En él se incluye, entre otros, su trabajo sobre referentes andinos, como el Niño del cerro El Plomo[4] —cuya vestimenta presenta ribetes con flecos de lana roja y un pequeño fragmento de hebra del mismo material en su mano—, a partir del cual explora la relación entre memoria e identidad. Asimismo, aborda la reinterpretación del quipu[5], empleando estos tejidos arqueológicos como principio estructurante de un relato textil en el que la memoria se materializa y el hilo rojo evoca una historia indígena quebrada por el devenir histórico. Otros autores, como el poeta vasco Gabriel Celaya, recurrieron a la metáfora del hilo rojo no tanto para aludir a una memoria fracturada, sino como hilo conductor que atraviesa la historia. Esta imagen articula su libro recopilatorio El hilo rojo (2013), que reúne poesía política inédita o dispersa a lo largo de su obra, preocupación constante que atraviesa y da sentido a su trabajo.
Por último, circula en Internet una metáfora del hilo rojo sin atribución explícita a una autora o autor concreto, que remite a una leyenda de origen asiático, situada indistintamente en Japón o en China. Esta leyenda hace referencia a la existencia de un hilo, simultáneamente rojo e invisible, según la cual las personas destinadas a encontrarse estarían unidas por un cordón rojo atado por los dioses —o, en algunas versiones, por una bruja— al tobillo o al dedo meñique. Se trata de un vínculo que persiste a lo largo del tiempo y no se rompe pese a los cambios de circunstancias y que, a menudo, se difunde acompañado de la siguiente inscripción: «Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper». En este sentido la leyenda transmite una dimensión simbólica de esperanza, al evocar la posibilidad del reencuentro entre quienes se han separado y continúan vinculados por un lazo concebido como inquebrantable. Desde esta acepción pueden encontrarse diferentes libros y recursos digitales que recurren a la metáfora, como, por ejemplo, la utilización que hace la Cruz Roja en su propuesta denominada Un hilo rojo irrompible, orientada a ofrecer servicios de restablecimiento del contacto familiar en contextos de crisis humanitarias o catástrofes naturales[6].
No obstante, la acepción de la leyenda asiática del hilo rojo que adquiere mayor relevancia en el ámbito adoptivo es la que suele asociarse a encuentros predestinados. La novela The Red Thread[7] (2010) de Ann Hood, ampliamente conocida a nivel internacional, constituye un ejemplo representativo de esta interpretación. En ella se aborda la noción de destino a través del relato de la labor de la protagonista, trabajadora de una agencia de adopción, quien acompaña a seis familias de Estados Unidos en el proceso de adopción de bebés y niñas pequeñas nacidas en China. La leyenda del hilo rojo opera así como un recurso narrativo que permite entrelazar las trayectorias vitales de los personajes y conectar a personas destinadas a desempeñar un papel significativo en la vida de otras.
En el Estado español pueden identificarse diversos ejemplos que recurren a la misma leyenda. Entre ellos se encuentra Mis hilos rojos. Un camino hacia la adopción (2022) de Laura Cañete Escudero, obra en la que la autora va tejiendo su experiencia en pareja —bajo una perspectiva religiosa— en torno a tres adopciones en China y la espera de una cuarta, abordando cuestiones como la decisión de adoptar, los trámites administrativos, el viaje para conocer a las criaturas y la vida cotidiana de la convivencia familiar. Asimismo, el ya mencionado cuento En algún lugar de China (2010), de Ana Folgueira, que le era relatado a Naroa Fuan durante su infancia, constituye otro ejemplo significativo. Aunque el hilo rojo no aparece mencionado en el título, actúa como eje estructurante del relato.
Este cuento, que resultó útil a Jaione y Jon para abordar la adopción con su hija, recurre a una cuidada narrativa gráfica para representar la vida de unas niñas y niños en una «casa muy grande» (sin pág.), donde juegan en el jardín entre pájaros y flores y en la que, «cuando cae la noche y se tienen que acostar, algunos se ponen tristes porque no tienen papás» (sin pág.). En el relato, los pájaros tiran una vez al mes del hilo de la manta roja que cubre las camas de las criaturas con el fin de buscarles un hogar. Uno de estos pájaros llevó el hilo rojo hasta la casa de una pareja formada por una mujer y un hombre y, antes de entregarles el hilo rojo que los unirá a su hija, les plantea tres preguntas: «¿Cuándo es un niño hermoso?» «¿si te ofreciera un deseo ¿tu corazón pediría…?» y «¿te dan miedo los aviones?». Tras superar la prueba, la pareja emprende el viaje sin soltar el hilo hasta encontrarse con su hija y, después de un primer y feliz encuentro, regresan en avión al país de origen de la madre y padre, finalizando así en una «vuelta a casa». Se trata de un libro ampliamente difundido entre familias del Estado español que han adoptado en China, aunque no exclusivamente. Varias de las familias entrevistadas han recurrido a esta leyenda del hilo rojo como recurso narrativo para hablar con sus hijas e hijos acerca de las dificultades del proceso adoptivo, facilitando la comprensión de que, pese a los obstáculos que puedan surgir, existe «algo» que no se rompe y finalmente permite alcanzar un desenlace favorable.
2. metáfora adoptiva
La escritora inglesa Jeanette Winterson, adoptada recién nacida a través de una Regional Adoption Agency[8], reflexiona en su libro autobiográfico ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? (2012), sobre los interrogantes que atraviesan la experiencia vital de las personas adoptadas desde el inicio de sus vidas:
La adopción te hace caer en la historia después de que haya empezado. Es como leer un libro al que le faltan las primeras páginas. Es como llegar cuando ya se ha abierto el telón. La sensación de que falta algo no te abandona nunca, jamás; y ni puede ni debe hacerlo, porque falta algo. (Winterson, 2012, pp. 13-14)
En el contexto adoptivo, numerosas madres y padres elaboran documentos personales en forma de cuentos o novelas con el propósito de construir narrativas que den cuenta de esas «primeras páginas» a las que alude Winterson. En estos relatos, la experiencia vinculada a la adopción de su hija o hijo, así como la relación entre un tiempo y un lugar pasados y distantes y el presente familiar, constituyen los mimbres. Se trata de narrativas que ponen en relación la biografía individual y la biografía familiar, orientadas a encontrar puntos de conexión y, en ocasiones, ocultar sus fugas. Muchas de ellas se inician como un intento de responder a preguntas inesperadas, para lo cual, se activan diversas estrategias discursivas que recurren a la palabra, en ocasiones atravesadas por tensiones o acompañadas por silencios, miedo o dolor.
Como señala Maurice Godelier en Producción de Grandes hombres (2011), para los Baruya de Nueva Guinea lo simbólico es una herramienta de legitimación social y de acción sobre la realidad. Los símbolos, en este sentido, transcienden su condición de signos al poseer la capacidad de intervenir sobre las realidades profundas e invisibles, para ponerlas al servicio del orden social. Entre los Baruya, Godelier destaca el color rojo como el color del Sol, considerado padre de los Baruya y fuente de calor, luz y fuerza, tonalidad con la que los hombres tiñen sus cintas frontales para materializar este vínculo. En una línea interpretativa afín, Victor Turner en La selva de los símbolos. Aspectos del ritual ndembu (1980), identifica el rojo como uno de los colores primordiales —junto al blanco y al negro— del sistema ritual ndembu. Para Turner, el color rojo constituye un símbolo multívoco, es decir, portador de un amplio espectro de significados que varían según el contexto ritual, aunque se encuentra generalmente asociado a la experiencia biológica de la sangre (mashi).
El álbum ilustrado En algún lugar de China (2010) constituyó un recurso narrativo relevante para Jaione y Jon en la construcción del relato vital de Naroa Fuan desde sus primeras páginas. Este texto ejemplifica cómo la narrativa del hilo rojo contribuye a la producción de sentido en el marco de las relaciones familiares: a través de la repetición del relato, favorece tanto la construcción del parentesco como la elaboración de una historia coherente articulada en torno a la idea de predestinación.
Transmitida en el espacio doméstico y vertebrada por la metáfora del hilo rojo que une a quienes están destinados a encontrarse, esta narrativa permite identificar dos dimensiones analíticas. En primer lugar, aunque la adopción genera vínculos de parentesco socialmente construidos —distantes del modelo biogenético que Elixabete Imaz (2016) caracteriza como hegemónico en las sociedades occidentales sustentado en la unión sexual con fines procreativos y en la continuidad física y el rastro orgánico como criterios de pertenencia familiar—, la metáfora del hilo rojo remite simbólicamente a la sangre y al cordón umbilical. De este modo, apela a una concepción del vínculo como algo dado más que construido, evocando conexiones previas al hecho adoptivo y reproduciendo, en cierta medida, el imaginario del lazo biogenético. En segundo lugar, este tipo de narrativas tiende a producir el silenciamiento o la invisibilización tanto de la familia biológica de origen como de los contextos que condujeron a la situación de adoptabilidad de la niña o el niño.
Como afirma la protagonista de la novela Los astronautas de Laura Ferrero, «lo importante en la narrativa no es la verdad: es la utilidad» (2023, p. 55). En este sentido, la metáfora del hilo rojo puede entenderse como un recurso narrativo que contribuye a la construcción social de la familia adoptiva y a la elaboración de un relato coherente sustentado en la idea de la predestinación, que legitima la formación del vínculo familiar. Sin embargo, la leyenda del hilo rojo —al igual que narrativas culturales como las del Olentzero y Mari Domingi[9] o Santa Claus— puede volverse difícil de sostener en determinados momentos del proceso vital.
3. Reinterpretando el hilo rojo
En la tradición antropológica, además del énfasis en la vinculación biogenética en las familias, se ha prestado especial atención a la filiación social del parentesco, una perspectiva especialmente pertinente para el análisis de la adopción, cuyo origen no se sustenta en una ideología consanguínea. En este ámbito, el acto voluntario y consciente de establecer vínculos y construir relaciones entre progenitores e hijas e hijos, se muestra más evidente. La etnografía de Nancy Scheper-Hughes La muerte sin llanto. Violencia y vida cotidiana en Brasil (1997), resulta especialmente relevante para reflexionar acerca de los procesos de vinculación maternal. En su trabajo, la autora describe el compromiso materno de las mujeres del Alto do Cruceiro —un barrio de chabolas anexo a la ciudad— con los recién nacidos, como «un proceso de espera cauto y vigilante» (ibid., p. 393), caracterizado por una aparente carencia de empatía. Estas mujeres minimizan la naturaleza humana de los recién nacidos y su vinculación con ellos a través de lo que la autora denomina un «extrañamiento básico», planteado como «una ralentización de la antropomorfización del bebé» (ibid., p. 395), en respuesta a las durísimas condiciones socioeconómicas que atraviesan sus vidas. Como consecuencia, muchos bebés permanecen sin nombre ni bautismo durante el primer año de vida, evitando así la vinculación maternal con ellos. En aquellos casos en los que el bebé sobrevive, este adquiere progresivamente el estatus de persona, con derecho a un nombre y al afecto materno.
Scheper-Hughes recuerda —evocando a Sara Ruddick—, que todas las madres humanas son, en cierto sentido, madres adoptivas, en tanto que la maternidad implica un compromiso activo con el cuidado del bebé que supone superar ese primer «extrañamiento básico». En esta misma línea, Janet Carsten sostiene que, en la sociedad malasia langkawi, «la condición de emparentado (relatedness) se deriva tanto de los actos de la procreación como de vivir y comer juntos» (2007, p. 536), ya que los vínculos se transmiten no sólo a través de la sustancia —fluidos y líquidos—, sino también mediante prácticas cotidianas. Siguiendo esta perspectiva, Florence Weber (2013) introduce el concepto de «parentesco cotidiano» para subrayar la relevancia de la vida cotidiana en la formación de los lazos de parentesco y plantea que las familias, lejos de ser un espacio «natural», son fundamentalmente el resultado de prácticas compartidas y de la experiencia de una cotidianeidad común. De este modo, la convivencia cotidiana durante la infancia contribuye de manera decisiva a la consolidación de vínculos de parentesco duraderos.
Para ilustrar esta idea de una maternidad como un proceso más complejo, situado en lo cotidiano y no como un estado dado o un fin en sí mismo, resulta pertinente considerar la obra de la artista japonesa Chiaru Shiota, quien recurre asimismo al motivo del hilo rojo. Su producción se caracteriza por la creación de instalaciones monumentales e inmersivas que exploran la memoria, el trauma y la incertidumbre humana. A través del uso masivo de hilo[10], Shiota logra hacer tangible la presencia en la ausencia, empleando objetos cotidianos para apelar a la dimensión universal de dichas experiencias. En su trabajo, la utilización de miles de filamentos de lana —especialmente de color rojo y negro— trasciende lo meramente estético y se configura como una profunda metáfora de las relaciones interpersonales. A diferencia de la noción de la leyenda asiática del hilo rojo como vínculo predeterminado por el destino, la artista lo concibe como una construcción activa, resultado de prácticas y procesos que entrelazan cuerpos, relatos y objetos. Estos hilos que unen, cosen, tensan y sostienen la familia y el hogar se disponen en marañas y laberintos que se entrecruzan en torno a objetos cotidianos —sillas, zapatos, cartas o llaves—, haciendo visibles los lazos invisibles inscritos en la memoria y la emoción, que configuran la manera en que se construyen los vínculos.
4. HILOS POR TEJER
Más que ofrecer respuestas, este texto se cierra con una serie de interrogantes. ¿Cómo resistirá el relato mágico del hilo rojo, concebido como predestinación o como metáfora del cordón umbilical, el tránsito por la adolescencia y la entrada en la edad adulta de las personas adoptadas? ¿Se transformará o ampliará este relato y, en tal caso, a través de qué elementos? ¿Puede la metáfora del hilo rojo seguir siendo útil para pensar las relaciones familiares si se concibe no como un vínculo uniforme, sino como un tejido complejo y heterogéneo?[11] La obra de Shiota propone una trama de hilos que configuran y sostienen, en la que los filamentos se cruzan, se tensan y conforman una especie de malla estructurante. A partir de esa imagen, cabe preguntarse qué ocurriría si a estos hilos se incorporaran nudos, hilos sueltos, enredados, deshilachados o hilos flojos que se desatan, como formas de representar los procesos de vinculación en el entramado familiar desde una mayor complejidad. Hilos que den cuenta de distintas modalidades de vínculo, variables en el tiempo, capaces de construir un tejido relacional que no sea homogéneo. En este marco, resulta pertinente interrogarse sobre hasta qué punto la resignificación de la metáfora del hilo rojo por parte de las personas adoptadas permitiría salir del silenciamiento y reclamar las «páginas perdidas» vinculadas a sus familias biogenéticas. ¿Qué hilos podrían representarlas: hilos resistentes o frágiles, continuos o interrumpidos, con nudos o desatados? ¿Qué trama de hilos rojos está por tejer?
5. Referencias
Cañete Escudero, L. (2022). Mis hilos rojos. Ciudadela.
Carsten, J. (2007). La sustancia del parentesco y el calor del hogar: alimentación, condición de persona y modos de vinculación (Relatedness) entre los Malayos de Pulau Langkawi. En R. Parkin y L. Stone (Eds.), Antropología del parentesco y de la familia (pp. 515-542). Editorial Universitaria Ramón Areces.
Celaya, G. (2013/1977). El hilo rojo. Visor.
Ferrero, L. (2023). Los astronautas. Alfaguara.
Folgueira, A. (2010). En algún lugar de China. Silabario.
Godelier, M. (2011/1982). La producción de grandes hombres. Akal.
Hood, A. (2010). The Red Thread. Blackstone Pub.
Imaz, E. (2016). ¿Rebiologización en las familias de elección? Lesbomaternidad y uso de tecnologías reproductivas. AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana, 11(3), 405-418.
Rosenberg, S. (2000/1998). Un hilo rojo. Espasa.
Scheper-Hughes, N. (1997). La muerte sin llanto. Ariel.
Turner, V. (1980). La selva de los símbolos. Aspectos del ritual ndembu. Siglo XXI.
Vicuña, C. (2017). Read Thread. The Story of the Red Thread. Sternberg Press.
Weber, F. (2013). Penser la parenté aujourd’hui. La force du quotidien. Éditions Rue d´Ulm.
Winterson, J. (2012). ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? Lumen.
[1] Esta comunicación surge en el contexto de una investigación de tesis en marcha, titulada Procesos y prácticas de vinculación en las familias de adopción transnacional, realizada gracias a una beca predoctoral del Programa FPI-Formación de Personal Investigador del Gobierno Vasco (2018).
[2] Los nombres citados en este texto son ficticios.
[3] Según la Real Academia Española (RAE) se trata de un: «Mamífero de la familia de los camélidos, salvaje, originario de Sudamérica, de hasta 1,5 metros de altura, cabeza pequeña, cuello largo y orejas puntiagudas, cuerpo esbelto, pelaje de color marrón claro o rojizo, y patas largas y delgadas con pezuñas anchas; vive en grupo y tiene hábitos diurnos».
[4] El Niño del cerro de El Plomo se trata de un cuerpo liofilizado naturalmente de una criatura inca sacrificada y enterrada viva hace más de 500 años. Para más información véase https://www.patrimoniocultural.gob.cl/colecciones/nino-del-cerro-el-plomo-una-valiosa-pieza-antropologica. Última consulta: 18/02/2026.
[5] Quipu se denomina a un antiguo sistema de codificación de información y de comunicación utilizado por las civilizaciones andinas a base de nudos —«khipu» en quechua—. Consistía en una larga cuerda textil de la que colgaban diferentes cordeles anudados en diversos colores y formaciones, que eran capaces de codificar información como si de un alfabeto se tratara. Véase https://es.wikipedia.org/wiki/Quipu. Última consulta: 18/02/2026.
[6] Disponible en: https://www2.cruzroja.es/web/ahora/un-hilo-rojo-irrompible. Última consulta: 18/02/2026.
[7] Publicada en castellano con el título El Hilo Rojo (2014), por la editorial Austral.
[8] Las Regional Adoption Agency (RAA), o agencias regionales de adopción, reúnen a profesionales de la adopción de los ayuntamientos de toda la región. Trabajan conjuntamente a nivel nacional con un equipo central en Adoption England. Véase: https://www.adoptionengland.co.uk/. Última consulta: 18/02/2026.
[9] Personajes de la tradición vasca responsables de traer regalos en Navidad.
[10] En la instalación que realizó para la Fundació Tàpies en 2024, Chiaru Shiota utilizó 260 km de lana roja. Véase https://museutapies.org/es/exposicio/chiharu-shiota-hilos-de-memoria/
[11] Agradezco a Gabriel Gatti por señalarme otras posibles lecturas de los hilos en el seminario titulado Josi-Kontari / Coser y Contar, organizado por el grupo de investigación Kontu Laborategia y celebrado el 27 y 28 de marzo de 2025 en Bilbao.